La Hipocalcemia (también conocida como fiebre de leche o paresia puerperal) es la enfermedad metabólica más común de la hembra bovina, cuyo principal signo es la parálisis flácida (vaca caída) en vacas al momento del parto o poco después. Puede tener curso agudo o peragudo.


Etiología: Se desarrolla cuando los mecanismos homeostáticos del calcio corporal fallan al intentar reponer la pérdida de calcio que pasa del pool plasmático hacia la producción de leche al comienzo de la lactancia y entre las 24 a 72 horas posteriores al parto.

Epidemiologia: Puede ocurrir en vacas de cualquier edad, pero es más común en vacas maduras y de alta producción de leche de más de 5 años. La incidencia es más alta en la raza Jersey.
Factores de riesgo:
- Las dietas preparto con alto contenido de fósforo, pueden aumentar la incidencia de hipocalcemia. Dietas ricas en cationes (Sodio y Potasio), aumentan la aparición de la enfermedad, mientras que las dietas aniónicas (Cloro y Azufre) pueden prevenirla debido a que estimulan la respuesta de los tejidos blanco a la acción de las hormonas calciotrópicas.
- Cuanto mayor edad tienen los animales, menor es su capacidad de absorción intestinal y de resorción ósea. En estos animales, los sistemas de compensación fisiológicos son insuficientes para cubrir la calcemia.
- Las novillas casi nunca contraen fiebre de la leche, pero si pueden sufrir un cierto grado de hipocalcemia durante los primeros días de la lactancia; cuadro el cual es normalmente controlado por los mecanismos de regulación endócrina.

Signos Clínicos: Se caracteriza bioquímicamente por un descenso brusco de los niveles de Calcio sérico y clínicamente por el decúbito persistente del animal sin posibilidad de recuperar la estación. Los niveles de calcio en suero disminuyen de 10-12 mg/dL (normales) a 2-7 mg/dL  Comúnmente los niveles séricos de magnesio están aumentados, los de fosforo están disminuidos y las vacas están hiperglicemicas.

Diagnóstico: Clínico y análisis de quimica sanguinea.

Tratamiento: El tratamiento está dirigido a la restauración de los niveles séricos normales de calcio lo antes posible para evitar el daño muscular y/o nervioso y además logar que el animal no se caiga.  El animal caído significa una urgencia clínica y deber ser atendida lo antes posible. Cuanto más tiempo pase, menor será la probabilidad de recuperación.

El tratamiento recomendado es la inyección via IV de gluconato de calcio (aunque también son utilizadas las vías SC e IP). Como regla general la dosis utilizada es de 1 gr de calcio/45 kg de peso vivo. Están disponibles en el mercado soluciones unidosis en presentación de 500 mL que contienen entre 8 a 11 gr de calcio. En vacas grandes y con alta producción una segunda dosis de 500 mL via SC puede ser útil debido a que puede proveer una liberación continua y prolongada de calcio a la circulación.

El calcio es cardiotoxico, por lo que las soluciones de calcio deben ser administradas lentamente ( 10 a 20 minutos) y a temperatura corporal, mientras se procede con auscultación cardiaca. Si se presenta arritmias o bradicardia la administración de la solución debe ser suspendida hasta que el ritmo cardiaco regrese a la normalidad. Cuanto más grave es el cuadro de hipocalcemia, mayores son los efectos cardiotóxicos secundarios a la administración de calcio. La administración de atropina, sulfato al 1 %, es recomendable para contrarrestar las arritmias inducidas por la infusión de calcio en las animales hipocalcémicos.

Los animales con endotoxemia son especialmente susceptibles a las arritmias causadas por terapia cálcica via IV.
La administración de calcio via oral (propionato de Calcio en gel o en solución 0,5 Kg de propionato de Calcio en 8-16 Lt de agua)previene los riesgos cardiacos y puede ser útil en casos leves a moderados

El animal caído significa una urgencia clínica y deber ser atendida lo antes posible. Cuanto más tiempo pase, menor será la probabilidad de recuperación.


Cuidados del animal caído:
-El 40% de las vacas tratadas, no manifiestan respuesta alguna dentro de los 30 minutos de iniciado el tratamiento. Por lo tanto, de encontrarnos ante un decúbito persistente, se deberá cambiar la posición del animal entre 4 a 5 veces al dia de ser necesario, logrando preferentemente el decúbito esternal.
-Es aconsejable masajear vigorosamente los grupos musculares que estuvieron comprimidos por el peso, procurar la limpieza e higiene del sector donde la vaca está echada es un detalle importante en la prevención de mastitis posteriores, proporcionar buena sombra en el verano, agua fresca a voluntad y comida a intervalos frecuentes, son normas esenciales a tener en cuenta para la recuperación del paciente.
-Se debería saltear uno o más ordeños luego del tratamiento en animales afectados por hipocalcemia o de ser factible usar la técnica de insuflado de la glándula mamaria con oxígeno en condiciones asépticas.
-La calcioterapia en los animales postrados puede repetirse en más de 3 tratamientos sucesivos con un intervalo de 12 horas entre una y otra aplicación; más allá de este protocolo mayores tratamientos no suelen ser exitosos.
-Aproximadamente un 60% de las vacas lecheras hipocalcémicas postradas, sin complicaciones, se incorporan dentro de los 30 minutos de iniciado el tratamiento endovenoso, un 15% suele recuperarse en dos horas, un 10% de las vacas afectadas, permanecen postradas durante más de 24 horas, pero a veces se recuperan. El 15% restante muere, debido a que nunca recuperan su capacidad para levantarse.

Prevención: El tratamiento preventivo al parto de vacas susceptibles puede reducir la incidencia. Se recomienda la administración de soluciones de calcio via SC el dia del parto o via oral en el momento del parto y 12 horas después.
Una práctica común para la prevención de esta enfermedad ha sido la alimentación con dietas bajas en calcio durante el periodo seco con el fin de estimular la absorción intestinal y mejorar la resorción de calcio óseo antes del incremento rápido de la demanda de calcio que ocurre cuando se inicia la lactancia. Aunque esta práctica mejora de alguna forma la movilización de calcio se conoce ahora que las dietas bajas en calcio no son efectivas como se creía anteriormente.

Recientemente se ha hecho uso de dietas formuladas con relaciones especificas anion/cation, en las que los aniones exceden a los cationes, mediante el uso de sales anionicas. Esto se  cree que mejora tanto la resorción de calcio óseo como la absorción desde el tracto gastrointestinal, y es un método más efectivo y practico que el uso de dietas bajas en calcio

La administración de vitamina D3 y sus metabolitos es efectiva en la prevención de la hipocalcemia. Se recomienda una única inyección (IV o SC) de 10 millones de UI de vitamina D 8 dias antes del parto. También se recomienda una dieta alta en calcio inmediatamente después del parto.

Fuentes Consultadas:
-Veterinary Medicine. O.M. Radostits. 10th Edition
-Merck Veterinary Manual. 9th Edition.