Katiuzka Hernandez. El-Nacional.com

La promesa de convertir a Venezuela en una potencia agrícola se escucha desde 1999. Los rubros banderas, gallineros verticales, fundos zamoranos, poligonales rurales, el kit conuco en el patio trasero, la lucha contra el latifundio, Gran Misión AgroVenezuela, Órgano Superior Agrario, Agricultura Periurbana, Fondo Ezequiel Zamora y la última orden, la sobremarcha agrícola son los programas que ha anunciado el Gobierno en estos 13 años.

El resultado, según cifras oficiales de los ministerios de Agricultura y Tierras y de Alimentación, es más de 4 millones de hectáreas intervenidas, agroindustrias y empresas de insumos expropiadas y con baja capacidad de producción; centrales azucareros paralizados y endeudados con los trabajadores y productores. 

También destaca la caída de la producción de 41 rubros agroalimentarios, entre ellos maíz, caña de azúcar, café, soya, palma aceitera y plátano. Se incrementaron las importaciones de alimentos en 229,17% al pasar de 1,76 millardos de dólares en 1998 a 5,8 millardos de dólares el año pasado, según cálculos de investigadores de la Universidad de los Andes.

Sólo el año pasado 61,07% de los alimentos que abastecieron las bodegas de Mercal y Pdval, e incluso algunas empresas privadas, fue importado. 2.128.085 toneladas de productos básicos compró la Corporación de Abastecimiento y Servicios Agrícolas a otros países en 2011.

El caso de la comida dañada de Pdval en 2010 también demuestra los problemas logísticos que ha tenido el Gobierno para manejar el sector. Además, existen denuncias de desvío de productos subsidiados, robo de mercancía en Mercal, contrabando de extracción deagroquímicos de Agropatria (antigua Agroisleña) y de sobreprecio en los insumos.

En 2003 cuando se creó Mercal, el presidente Hugo Chávez dijo: "Venezuela tiene que convertirse en una potencia agrícola en 2011, cuando celebraremos el bicentenario de la firma del Acta de la Independencia". Y afirmó que su Gobierno estaba impulsando el sector. "Cómo le estamos metiendo el pecho y el alma a la agricultura", reiteró.

Pero nueve años después la agricultura exhibe resultados negativos y la promesa vuelve a repetirse: "Venezuela tiene todas las condiciones para que nosotros la convirtamos en una potencia agrícola y eso ocurrirá en pocos años, en 2019", afirmó el mandatario el sábado 31 de marzo de este año.

El vicepresidente ejecutivo y ministro de Agricultura y Tierras, Elías Jaua, anunció recientemente que la meta de producción de cereales y rubros agrícolas para el ciclo de invierno, que comienza este mes, es de más de 4,51 millones de toneladas entre arroz, maíz blanco y amarillo. El plan es sembrar más de 2,85 millones de hectáreas de cereales.

Aspiran a sembrar 216.000 hectáreas de arroz para cosechar 1,12 millones de toneladas. El año pasado aunque se logró un leve crecimiento en este rubro, la producción apenas cubrió parte del consumo.

Actualmente hay un déficit de más 250.000 toneladas de arroz y el Gobierno negocia la compra de 170.000 toneladas del cereal.

En maíz blanco el plan oficial indica que se sembrarán 500.000 hectáreas para obtener más de 1,92 millones de toneladas, y en maíz amarillo la siembra esperada es de 400.000 hectáreas, para una producción de 1,46 millones de toneladas.

El vicepresidente aseguró que hay suficientes recursos e insumos para acometer este ambicioso plan. "Con el favor de Dios y con el trabajo de ustedes productoras y productores vamos a alcanzar la meta para rescatar la soberanía alimentaria en estos cereales. Aspiramos al final del ciclo de invierno cosechar 4,51 millones toneladas".

El presidente de Fedeagro, Pedro Rivas, es un poco optimista. "Podemos señalar que con los precios fijados y las condiciones de comercialización de rubros se detendrá la caída de la producción agrícola por lo menos en cereales", declaró la semana pasada, como reacción al aumento de precios del maíz blanco y amarillo, el arroz, girasol, sorgo y soya.

El fondo Zamora
En materia financiera dinero hay. La cartera agrícola dispone este año de 39 millardos de bolívares. En 2011, según la Superintendencia de Instituciones del Sector Bancario, los créditos al sector sumaron 51,7 millardos de bolívares, 49,9% de incremento comparado con 2010. Pero en 2012, no sólo será la banca la encargada de dar los préstamos, el Estado manejará más de 10 millardos de bolívares en el Fondo Ezequiel Zamora que emitirá bonos garantizados y respaldados por el Fonden para financiar el agro.

"Mis amigos de la banca privada, si ustedes tienen un banco no les voy a negar que financien a quien ustedes quieran, pero los voy a obligar a cumplir la cartera agrícola. Giordani (ministro de Planificación y Finanzas) y Marco Torres (ministro de Estado para la Banca Pública) si ustedes ven que hay un banco que nos ve cara de pendejos, yo de inmediato lo nacionalizo. No nos dejemos mamar gallo. Si ustedes creen que es riesgoso tener un banco en Venezuela vayan y póngalo en Miami", agregó el presidente Hugo Chávez el 23 de febrero pasado. Además de este fondo, está listo el programa de refinanciamiento y reestructuración de la deuda agrícola.

Una visión distinta
Analistas y representantes del sector agroindustrial consideran que el Gobierno ha estado lleno de intenciones para fortalecer la actividad, pero en la práctica la política de intervención de tierras, expropiación de empresas y los controles de precios no han dado los resultados esperados.

El profesor Alejandro Gutiérrez, de la Universidad de los Andes, en un estudio diagnóstico del sistema agroalimentario venezolano, señala que en rubros como arroz, maíz, azúcar, café, carne bovina, leche y pollo las políticas del Ejecutivo se han caracterizado por controles excesivos y prolongados de los precios, tendencia a disminuir los precios pagados a los productos con respecto a los costos de producción, amenazas, acosos, inspecciones frecuentes, expropiaciones, inversiones de fincas y agroindustrias.

"Luce conveniente producir cambios en las políticas macroeconómicas, sectoriales y en el marco institucional del país. Es necesario aumentar la producción agrícola y de la industria de alimentos promoviendo una sustitución de importaciones con la mayor eficiencia económica posible", destaca el especialista agroalimentario en su informe.

Alejandro Gutiérrez sostiene que las invasiones y expropiaciones de tierras deberían detenerse y abrir espacios de concertación.